Fidel levanta la cabeza y mira a su alrededor, se levanta, con
movimientos lentos examina su entorno. Resopla, y con la resignación de quien
se sabe preso de sus propias cadenas comenzará su titánica tarea, él no lo
sabe, pero jamás conquistara su
objetivo. Se estira, sus músculos se tensan como la cuerda de un arco a punto
de lanzar su saeta mortal, sus pupilas se expanden, da un paso, dos, se arquea y
comienza lentamente a trotar en una órbita perfectamente circular. Eterna
tortura. Nunca morderá su cola.
Al igual que Fidel, algunos de nosotros perseguimos una
tarea que, a buenas y primeras, parece imposible y que fue comenzada miles de
veces en distintas épocas de la humanidad, Algunas mentes brillantes dejaron
una profunda huella al respecto, otras nos contentamos con hacer modestos
aportes desde lugar que se nos ha
otorgado en gracia. Cambiar al mundo. Esa titánica tarea de cientos de años y magros
resultados pero que nunca debe ser abandonada. Explotación, dominación, xenofobia,
patriarcado, humillación, genocidios, la lucha tiene múltiples frentes y
poderosos adversarios. Este espacio está proyectado como aporte a la reflexión e intercambio de distintos materiales y opiniones.
Desde aquí un humilde aporte para honrar y continuar la
batalla en favor de la emancipación del hombre, porque como reza una frase, que
por corriente no deja de tener relevancia, la única lucha que se pierde es la
que se abandona.
Octubre de 2018.
Muy lindas palabras!!!!
ResponderEliminarMuchas gracias! Un abrazo grande.
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